Heces amarillas: causas y diagnóstico

Las heces amarillas en un bebé o recién nacido son la norma. En los ancianos, cuando persiste durante mucho tiempo, puede ser un síntoma de enfermedades del sistema digestivo. Con mayor frecuencia indica alteraciones en la secreción de bilis en los intestinos, por lo tanto, los cambios fecales generalmente se observan en el caso de dolencias de los conductos biliares, pero también del hígado y el páncreas. ¿Qué vale la pena conocer?

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1. ¿Cómo se ven las heces amarillas?

Las heces amarillas pueden ser muy claras, casi decoloradas, hasta un color arcilla. No solo su color puede ser incorrecto, sino también su consistencia y estructura, resultado de la presencia de grasa no digerida en el tracto digestivo. Esta es la razón por la que las heces amarillas a menudo se denominan heces grasas.

Heces normales es semi-suave y de color marrón. No contiene restos de alimentos no digeridos. Su apariencia depende en gran medida de la cantidad de líquidos ingeridos, el tiempo que permanece en el tracto digestivo y la fermentación bacteriana. Depende también de tu dieta y, sobre todo, de tu salud.

2. Las causas de las heces amarillas

Las heces amarillas son típicas de recién nacidos y bebés. En el caso de los ancianos, suele indicar enfermedades. hígado, vías biliares, vesícula biliar, páncreas o intestinos. Con menor frecuencia se asocia a la dieta, en este caso rica en caroteno.

Es un pigmento presente en las zanahorias, pero también en otras verduras como tomates, pimientos y espinacas. Muy a menudo, las heces de color amarillo claro, amarillento claro o de color arcilla son un síntoma de dificultades con la excreción de bilis en el tracto gastrointestinal. Como resultado, se lanza al intestino.

Deterioro de la función secretora del hígado, es decir, producción reducida o parada del flujo de salida de bilis al duodeno. colestasis. Los síntomas de su estancamiento no son solo heces de color amarillo brillante y decoloradas, sino también ictericia, es decir, coloración amarillenta de la piel]membranas mucosas y esclerótica de los ojos, orina oscura, picor de la piel a menudo generalizado y persistente.

Un obstáculo para la salida de la bilis puede ser:

  • colelitiasis,
  • obstrucción biliar,
  • anomalías congénitas del tracto biliar,
  • colangitis obstructiva,
  • tumores que oprimen los conductos biliares (quistes, papilas de Vater, cáncer del intestino delgado).

Es más probable que las heces amarillas indiquen afecciones médicas sistema digestivo, incluyendo:

  • enfermedades pancreáticas, como cálculos en el conducto pancreático, deficiencias de enzimas pancreáticas, función pancreática alterada, cáncer de páncreas,
  • enfermedad del hígado, como tenencia biliar o hepatitis
  • enfermedades intestinales, función intestinal anormal,
  • enfermedades de la vesícula biliar: inflamación, cálculos en la vesícula biliar,
  • fibrosis quística. En algunos pacientes, debido al funcionamiento inadecuado de los canales de cloruro, se altera el páncreas. Hay diarrea grasa asociada con problemas de digestión o absorción inadecuada de grasas en el tracto digestivo.
  • Infección bacteriana intestinal. Luego hay una diarrea amarilla violenta, repentina.

3. Diagnóstico de enfermedades del páncreas y el hígado.

Dado que algunos alimentos pueden afectar el color de sus heces, puede suceder que sus heces se vean amarillas debido a su dieta. Por eso, si la situación es episódica y no hay síntomas perturbadores como náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal intenso, anorexia, debilidad o fiebre alta, no suele haber motivo de preocupación.

Cuando la situación se repite o es crónica, y la decoloración de las heces va acompañada de alguna dolenciascomuníquese con su médico. También vale la pena visitarlo cuando las heces están mal formadas, demasiado sueltas o demasiado espesas (aparecen diarreas o estreñimiento).

Especialista, después de la recolección inteligencia y llevando a cabo examen físico, puede decidir profundizar el diagnóstico para identificar el problema. La clave son Pruebas de laboratorio y pictórico, centrada en el diagnóstico de enfermedades hepáticas o pancreáticas.

El diagnóstico de laboratorio de enfermedades hepáticas y pancreáticas se basa principalmente en el examen de muestras de sangre y orina.

Las pruebas para detectar enfermedades del páncreas y el hígado incluyen:

  • determinación del nivel de bilirrubina (total y conjugada),
  • determinación del nivel de fosfatasa alcalina,
  • determinación de transaminasas: alanina aminotransferasa (ALT) y aspartato (AST),
  • determinación del tiempo de protrombina,
  • determinación de albúmina y gamma-glutamiltranspeptidasa,
  • estudio de las enzimas pancreáticas,
  • Ecografía de órganos,
  • TC de órganos,
  • CPRM, o colangiopancreatografía por resonancia magnética,
  • biopsia hepatica.