Absceso hepático: causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento

Un absceso hepático es una enfermedad orgánica causada por bacterias piógenas. La lesión puede aparecer aislada, pero los abscesos múltiples son más frecuentes. El tratamiento depende del tamaño y la ubicación de la patología. Los abscesos múltiples requieren una terapia antibiótica intensiva y los grandes, una intervención quirúrgica. ¿Cuáles son las causas y los síntomas de la enfermedad?

Mira la película: «#dziejesienazywo: ¿Qué es el dolor?»

1. ¿Qué es un absceso hepático?

Un absceso hepático (latín abscessus hepatis) es un espacio limitado en el hígado que está lleno de contenido purulento. Con mayor frecuencia surge como resultado de una infección bacteriana, menos a menudo ameba y esporádicamente por hongos. Las bacterias responsables más comunes son: Klebsiella, Streptococcus, Psudomonas y Eschericha coli.

Cuales son los causas ¿absceso hepático? Esta lesión hepática focal se debe a una infección bacteriana. Le viene a él:

  • ascenso desde el tracto biliar,
  • a través de la ruta portal oa través de la arteria hepática, desde los órganos circundantes,
  • como resultado de una lesión,
  • por causa indeterminada.

En el pasado, los abscesos hepáticos eran muy comunes debido a apendicitis, diverticulitis u otras infecciones de la cavidad abdominal. Actualmente, las causas más comunes de abscesos hepáticos son:

  • Infecciones de transmisión sanguínea, por ejemplo, endocarditis bacteriana.
  • inflamación de las vías biliares causada por la obstrucción de las vías biliares, tanto en el curso de un tumor maligno como en enfermedades no neoplásicas, como colelitiasis o enfermedades congénitas,
  • estenosis biliar, realizar procedimientos en el tracto biliar (infección iatrogénica),
  • lesión hepática traumática, hematoma infectado o reservorio biliar,
  • hematoma del hígado.

En muchos casos, es imposible establecer la causa del absceso. Están incluidos en los llamados criptogénico abscesos hepáticos. La fuente de infección no se puede establecer en aproximadamente el 15% de los pacientes con absceso hepático.

Se ha observado que los cambios de este tipo afectan con mayor frecuencia a las personas con inmunidad deteriorada y a las que padecen diabetesasí como pacientes que han tenido cirugías intestinales en el pasado o que abusan del alcohol.

2. Síntomas de abscesos hepáticos

Los abscesos pueden ser lesiones únicas o múltiples. Suelen ser múltiples. Cuando son solteros, generalmente se localizan en el lóbulo derecho del hígado. La aparición de un absceso hepático inicialmente no da ninguna sintomas o no son característicos. Los síntomas pueden tardar días o semanas en aparecer. Esto:

  • dolor en músculos y articulaciones
  • fiebre alta (39-40 grados Celsius),
  • dolores de cabeza
  • debilidad,
  • pérdida de apetito, anorexia,
  • escalofríos,
  • dolor abdominal (generalmente en el cuadrante superior derecho, aunque los síntomas pueden extenderse a todo el abdomen)
  • náuseas vómitos
  • sudores nocturnos
  • pérdida de peso
  • condición de sub ictericia.

No todos los síntomas pueden estar presentes. Muchos de ellos dependen del tamaño y la ubicación del absceso.

3. Diagnóstico de abscesos hepáticos

Un papel clave en reconocimiento El absceso hepático tiene signos y síntomas (puede mostrar agrandamiento del hígado y dolor en el cuadrante abdominal superior derecho).

Las pruebas de laboratorio también son necesarias. Muestran recuentos elevados de glóbulos blancos, proteína C reactiva (PCR) elevada, anemia, agotamiento acelerado de las células sanguíneas, hipoalbuminemia, niveles elevados de enzimas colestásicas y elevación leve de bilirrubina.

También se recomienda cultura de sangre. Esto indica la presencia de patógenos tales como bacterias gram negativas (E. coli, K. pneumonia) y bacterias gram positivas (S. milleri, Enterococcus sp.).

El absceso expone examen de ultrasonido. Al principio, está mal delimitado, en la etapa más avanzada de la enfermedad, se ve una cápsula transparente. También puedes hacer tomografía computarizada con agente de contraste o resonancia magnética.

4. Tratamiento del absceso hepático

El tratamiento de un absceso hepático consiste en:

  • drenaje de contenido purulento (drenaje percutáneo bajo ecografía o tomografía computarizada). En caso de fracaso, se considera el tratamiento quirúrgico (drenaje del absceso, extirpación de un fragmento del hígado),
  • administración intravenosa de antibióticos antes de obtener los resultados del hemocultivo. En algunos casos, es posible curar solo con antibióticos intravenosos,
  • tratar la enfermedad subyacente que causó los abscesos.

Abscesos hepáticos no tratados o el tratamiento introducido demasiado tarde es peligroso ya que puede conducir al desarrollo de un shock séptico. Hasta hace poco, los cambios llevaron a la muerte del paciente. Hoy, el riesgo de muerte oscila entre el 5 y el 30%.

Complicación El absceso hepático es una perforación con la entrada de contenido purulento en la cavidad peritoneal, la cavidad pleural o el saco pericárdico (empiema), así como trombosis de la vena porta o esplénica con el desarrollo de hipertensión portal.